jueves, 1 de diciembre de 2016

Habilidades Sociales y Calidad de Vida

Habilidades Sociales y Calidad de Vida

Las habilidades sociales son un conjunto de hábitos (a nivel de conductas, pero también de pensamientos y emociones), que permiten mejorar la calidad de vida de las personas, es decir las relaciones interpersonales, sentirse bien, obtener lo que se quiere, y conseguir que los demás no impidan lograr los objetivos. Igualmente Las habilidades sociales, se definen como la facilidad de llevarse bien con las personas sin tener problemas, es la manera de comunicar pensamientos y sentimientos de manera asertiva.  Es por ello que  son primordiales ya que la relación con otras personas es la principal fuente de bienestar; pero también puede convertirse en la mayor causa de estrés y malestar, sobre todo, cuando se carece de habilidades sociales; los déficit en habilidades sociales llevan con frecuencia a sentir emociones negativas como la frustración. Ser socialmente hábil ayuda a incrementar la calidad de vida de los seres humanos
Por otra parte las habilidades sociales, como competencia personal y social, son importantes para determinar un buen perfil profesional. Dentro de estos profesionales destacamos el perfil del docente ya que éste debe desarrollar un interacción comunicativa (proceso enseñanza-aprendizaje entre alumno-profesor). Todo esto contribuye en el rendimiento y logros escolares, laborales y sociales. Un buen desarrollo de las habilidades sociales es uno de los indicadores que más significativamente se relaciona con la calidad de vida; es decir no es solo el producto de los aspectos observables de la vida de cada individuo, sino que también influye la forma en que cada persona percibe y desarrolla las habilidades sociales y la evaluación que haga de las mismas.
En tal sentido al hablar de calidad de vida no existe consenso sobre qué significa, cómo debe medirse, para incentivar un entorno que permita el desenvolvimiento de los ciudadanos; sin embargo se puede definir como las circunstancias que permiten tener buenas condiciones de vida "objetivas" y un alto grado de bienestar "subjetivo", es decir, se considera la satisfacción individual de necesidades en función de las expectativas y aspiraciones de las personas. A partir de ello, el logro de la mejora en la calidad de vida de las personas  pasa por integrar aspectos que garanticen salud, alimentación, educación, empleo, seguridad, entre otras; con la capacidad de las personas para cubrir expectativas, aspiraciones y necesidades interactuando y conviviendo en sociedad, logrando confort, satisfacción y equilibrio individual con su vida. Es por ello que las habilidades sociales es un factor determinante de vida de las personas, la falta de destrezas sociales repercute de diferentes maneras en la persona, algunas veces presenta un perfil inferior a las personas con habilidades sociales, a un largo plazo, las consecuencias pueden ser graves inhibición social, aislamiento, ansiedad, inseguridad, baja autoestima, influyendo negativamente en la calidad de vida de las personas.
Lo antes expuesto se hace presente en el ámbito educativo, ya que el enseñar, el aprender y desarrollar estas habilidades en los docentes y en los alumnos es fundamental para conseguir unas óptimas relaciones con los otros, ya sean de carácter social, familiar, laboral, entre otras. Por otra parte, los docentes son más sensibles a las necesidades de los demás y poseen mejores instrumentos para "modelar" su conducta. Modelar, como sabemos, es guiar la conducta y el pensamiento del otro con el comportamiento y con una actitud personal al cambio, lo cual significa que puede facilitar de esta manera el cambio también en las demás personas, en este caso, en los alumnos.

Es importante señalar que el docente representa un factor clave en la consideración de los aspectos estratégicos para la formación integral del joven. No hay duda de que su desempeño impacta no sólo lo referido al aprendizaje del estudiante, sino que “en sí mismo” es un modelo de vida que los jóvenes perciben continuamente a lo largo de sus estudios. La noción de integralidad tiene en el profesor la expresión más específica a través de la cual se posibilita positiva o negativamente gran parte de la energía impulsada en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Los docentes deben poseer las herramientas que le permitan desarrollar una actitud proactiva y facilitadora para la promoción de la calidad de vida. Es necesario que fortalezca las capacidades comunicativas, para que acompañen a sus alumnos en el mejoramiento de la calidad de vida de estos. Adquirir y mejorar habilidades sociales, favorecerá el desarrollo personal, la adaptación a las diferentes situaciones que se den en la vida y facilitará que las personas no se vean a sí mismas como “extrañas”, si no que se sientan más integradas con los demás, más capaces, felices y por último una buena calidad de vida.

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